Overblog Todos los blogs Blogs principales Literatura, Historietas y Poesía
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU
Publicidad
Delirios de autor (el blog de Manuel Fernando Estévez Goytre)

Blog dedicado al autor Manuel Fernando Estévez Goytre y su obra

Díptico de la presentación de "Toda la verdad sobre Patricio Cervilla" en las cuevas del Rodel (Rojales)

Publicado en 6 Octubre 2013 por deliriosdeautor

 

Presentación

 

“Toda la verdad sobre Patricio Cervilla”

 

Manuel Fernando Estévez Goytre

 

 

Cuevas del Rodeo

Rojales - Alicante (29/09/2013/, 13,00 horas)

 

 

 

 

A MODO DE CURRICULUM LITERARIO:

 

Manuel Fernando Estévez Goytre, funcionario de carrera de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir desde el año 1989, nace en Granada en 1963. De vocación literaria tardía, no es hasta entrados los cuarenta cuando siente la necesidad de escribir. Hasta el momento, ha publicado las siguientes novelas:

 “El Señor de Gran Capitán” (ECU, 2008), prologada por el académico de las Buenas Letras de Granada Juan Jesús León y presentada en el Club La Opinión de Granada por el también académico de las Buenas Letras Enrique Morón y el escritor Manuel Avilés.

“Sueños de futuro” (Escribiendo, 2011), ganadora del “I certamen Escribiendo “.

“Toda la verdad sobre Patricio Cervilla (Onuba, 2012), ganadora por unanimidad del jurado del “VII premio Onuba de novela, 2011”. Presentada en el club 1900 de Huelva por Manuel Moya (escritor), sala Zaida (feria del libro, Granada), por Jorge Fernández Bustos (escritor y crítico de flamenco) y sala de plenos del Ayuntamiento de Órgiva (Granada), por Miguel Carrascosa Salas (escritor).

“La sangre sobre las azucenas”, la última de sus obras, ha quedado entre las cinco novelas semifinalistas en el “V certamen de novela Ciudad de Almería”.

Varios de sus relatos (“Más allá de las montañas” y “El despertador”) han quedado finalistas en los concursos “El mundo esférico 2.010” y “El laurel 2.011”, respectivamente.

 

Colabora como redactor, aportando sus reseñas y relatos, en varias páginas literarias, y recientemente ha participado con tres cuentos en el libro “El portal de los relatos”.

 

 BREVE SINOPSIS DE “TODA LA VERDAD SOBRE PATRICIO CERVILLA”:

 

1.976. Severiano Expósito, escritor inquieto, se decide a novelar la vida de su padre desaparecido. Sólo cuenta con cuatro datos –Patricio, Cervilla, escritor, Órgiva-, por lo que se traslada a la Alpujarra granadina con el deseo de obtener la información necesaria para llevar a cabo su proyecto. Sin embargo, Olvido, hermana de Patricio Cervilla, tiene motivos suficientes para pensar que éste no ostenta la paternidad de Severiano, lo que en un principio echa por tierra la idea de continuar con la novela.

Una historia trepidante que, a través de los relatos retrospectivos de Olvido y del propio Patricio, desgrana la vida del protagonista, apoyándose en unos hechos históricos desgarradores.

 

 

 

 

 

 

 

 


 

- CRÓNICA DE UNA TRAYECTORIA –

 

RELATO

 

“Recuerdo mis primeros contactos contigo. Al acercar mi boca a la tuya podía notar cómo quemabas. Ardías. Me hervía la sangre en las venas cuando te tenía cerca. Me sentía rey de reyes. Fueron mis primeras veces y, fíjate, aunque ya me habías cautivado, algo en mi interior (quizá mi ángel de la guarda) quería advertirme de que no me merecías. Sin embargo, creo que fue ese halo de prohibición y pecado que te acompañaba y la impudicia que te seguía tan de cerca y ensombrecía tu imagen lo que acabó enamorándome profundamente de ti, haciendo que te siguiera de un modo terminante e incondicional. Fatal error. Hay un momento en la vida de todo ser humano en el que el morbo juega un papel importante. Inevitable. Estoy seguro… y ahora me arrepiento completamente de haberme dejado arrastrar por ti; ahora sé que pequé de ingenuidad y debí darte de lado a tiempo. Las cosas habrían sido significativamente distintas para mí. Acababan de presentarnos y ya creí que te conocía mejor que nadie… Qué cosas. Poco tiempo después entraste con energía en mi vida; te instalaste en mi alma sin siquiera pedir permiso. Solamente llevabas contigo tu aliento amargo que a mí, paradojas de la vida, se me antojaba dulce y envolvente, suave y confortable, y tus infatigables deseos de convertirme en tu mono de feria. Qué ceguera la mía. Desde aquellos lejanos días te he llevado siempre conmigo. Tuve que aprender a vivir a tu lado, lo deseara o no. Veinticuatro horas al día. Siete días a la semana. Doce meses al año. Al caer la tarde cogías tus sedas y tus perfumes, te disfrazabas de falsa princesa y me engañabas. Me engatusabas con tus cálidas caricias, tus ardientes besos, tus cautivadoras promesas de futuro y me enredabas para hacer que me emborrachase contigo. Emborracharme completamente de ti. Tú y yo solos. Y un vaso con hielo siempre a mano, que desde el cristal del carrito gritaba mi nombre y me guiñaba un ojo con una chispa persuasiva que hacía imposible su rechazo. Se podría decir que te llevaba, literalmente, a la cama conmigo. Sin embargo, por la mañana te notaba empalagosa y pegajosa; el sabor que tus besos me dejaban me hacían sentir incómodo… muy lejos de la realidad. Tu olor me resultaba nauseabundo y tu voz chillona y aplastante. Tu presencia, en definitiva, me robaba cada día un poco de vida. Era entonces cuando advertía tu cuerpo de serpiente bajo la ropa que tanto me llamaba la atención y que ahora me repele tanto como tu propia esencia. Quizá esté mal decirlo, pero creo que llegué a odiarte. Me agobiaba el sentido de culpabilidad que me quedaba cada vez que te acogía entre mis sábanas de seda y te regalaba otra de mis noches de embrujo y pasión. Sin embargo, no dejaba de pensar en ti y por la tarde, quizá a mediodía, hacías lo imposible para que se repitiese la misma escena. Otra vez. Y otra. Y otra. Ahora, cuando has destrozado mi vida y únicamente me queda un débil hálito de esperanza, ya no te quiero; no quiero quererte; no deseo lo que tú deseas ni amo lo que tú amas; no quiero que signifiques nada en lo que queda de mi miserable y despreciable existencia. No obstante, soy consciente de que tus propósitos de jugar en mi campo no cesan. Dios mío, qué insistencia. Ya no siento nada por ti porque lo que sentía se lo llevó la brisa del amanecer en una ráfaga bendita y reparadora el día más oportuno de mi vida. Aún así, te empeñas en seguir junto a mí. ¿Por qué no te vas? ¿Por qué no sales de mi vida? ¿Por qué no me olvidas y me abandonas? ¿Tan difícil te resulta alejarte de mi lado, poner un puñado de tierra entre los dos? Déjame en paz; no quiero verte; no quiero tenerte; no quiero amarte; sólo quiero que salgas de mi vida y de mi mente… Ya no quemas ni ardes como hace tiempo. Todo el daño que te propusiste hacerme ya me lo hiciste cuando a diario acariciabas mis entrañas con tus delicados y viciosos dedos de terciopelo y el empeño que ponías en conseguirlo. ¡Vete de mi lado!”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Publicidad
Publicidad
Comentar este post
Publicidad